miércoles, 13 de febrero de 2019

Reseña de la exhibición libro del cardenal Ángelo Scola

 


Reseña de la exhibición libro del cardenal Ángelo Scola


El jueves 31 de enero a las 19:30 horas en el Auditorio Bankim sucedió la exhibición del libro «He apostado por la libertad» de Angelo Scola, ediciones Encuentro.

Estuvieron presentes en la exhibición el cardenal Angelo Scola,autor del libro y arzobispo emérito de Milán, monseñor Luis Argüello, secretario general de la Charla Episcopal De españa, que logró de entrevistador con el cardenal Angelo Scola y D. Manuel Oriol, director Ediciones Acercamiento, quien llevó a cabo en el comienzo una corto exhibición del creador y llegó a la conclusión en el final con expresiones de agradecimiento a los ayudantes entre los que estaban los cardenales Antonio María Rouco y Carlos Osoro, el arzobispo castrense Juan del Río y un basto público que llenaba la salón.

El libro da un giro alrededor de una conversación del cardenal Angelo Scola con el periodista Luigi Geninazzi sobre los puntos centrales de su itinerario escencial y sobre la trayectoria y circunstancia de la Iglesia y de la sociedad europea en el último medio siglo. El libro se puede tener en cuenta como una autobiografía, fruto de esa conversación con Luigi Geminazzi. Libro lleno de recuerdos personales.

Angelo Scola, siendo Patriarca de Venecia, el entonces Papa Juan Pablo II, le hace cardenal en 2003. En 2011 Benedicto XVI le nombra arzobispo de Milán, en donde se quita en el año 2017. Asistió entonces a los dos últimos cónclaves. En el último donde salió elegido Francisco, Angelo Scola, era uno de los “papables”.

“No he creído jamás en la oportunidad de resultar papa, por eso no sufrí por ese fundamento. Debo admitir, sin embargo, que por lo cual escribieron los diarios sufrí una alguna marginación. Luego del conclave, se me tuvo en cuenta el contrincante de Bergoglio”

En el libro hace varias referencias a los pontificados de S.Juan Pablo II,Benedicto XVI y Francisco. De igual modo a Hans Urs von Balthasar, Henri De Lubac,Pablo VI.

La pregunta clave es: ¿dónde está la Iglesia hoy? Entre los que reducen el cristianismo a una fácil religión civil y los que ofrecen un retorno «puro»al evangelio, el cardenal AngeloScolaindica una tercera vía: «Se trata de admitir que la fe tiene un irrenunciable valor antropológico, popular y cosmológico, cuyas implicaciones tienen que ser, personal y comunitariamente, objeto de profundización y de iniciativa para todos».

El acto empezó con la exhibición a cargo de D.Manuel Oriol, director de Ediciones Encuentro. Es un honor, ha dicho, enseñar esta obra “He apostado por la independencia”, la autobiografía dialogada de Angelo Scola. Scola pertence a las figuras indispensables de la Iglesia. Tuvo una estrecha relación con los últimos tres pontífices. Es un honor y un gusto porque en la ya extendida historia de ediciones Acercamiento, Angelo Scola fué para nosotros una referencia recurrente por los temas, por los criterios y las críticas de su magisterio. En ediciones acercamiento se han anunciado diecisiete títulos del cardenal. No es el primer libro autobiográfico que publicamos de una figura eclesial de primer nivel. Quiero acordarse con todo mi aprecio al cardenal Fernando Sebastián, que ha fallecido días atrás. Publicamos en 2006 su libro: “Memorias con promesa”. Pienso que este es un género que deberíamos promover. Comentar del testimonio, oséa, de la historia de uno mismo, de nuestra vivencia y sus propias causas vitales. En este libro Scola predica con el ejemplo. Nos sugiere ir a ese testimonio y narra su propia trayectoria de vida cristiana. Y lo realiza en diálogo. Es una narración de sí mismo en diálogo con otro. Me alegro que esta exhibición sea además con apariencia de diálogo. Diálogo con Monseñor Luis Argüello, reciente secretario general de la Charla Episcopal Española. Agradezco su aceptación a formar parte en este acto de esta forma como su cercanía y amistad. Con este formato comienza el diálogo entre D. Luis Argüello y Ángelo Scola. La traducción la logró D. Gabriel Richi Alberti

Luis Argüello comienza saludando a los presentes, principalmente a los hermanos obispos. Sugiere que propondrá tres cuestiones. Una primera cuestión es: Uno de los capítulos del libro, dice, habla del procedimiento católico. El libro entero es un ejercicio del procedimiento. El creador no únicamente se narra a sí mismo, sino que nos enseña que se dejó narrar por la vivencia, principalmente por una vivencia donde el Señor se hizo presente como un contemporáneo, como un hecho real, como una presencia que facilita ver la verdad de una forma novedosa. Los diferentes instantes (libro autobiográfico) escuela, seminario, patología que le facilita tener una vivencia singular de nuestra corporalidad, la ordenación, los estudios teológicos, la lección, el acercamiento con la juventud, con las distintas diócesis, el diálogo con sus profesores, el acercamiento con los extraordinarios papas de estas décadas pasadas, todos son ejemplos del procedimiento, referencia al procedimientoque no solo está en el capítulo 12 del libro; ahí está la clave del libro.

ContestaAngelo Scola. Agradece las asistencia de todos los presentes, principalmente del CardenalCarlos Osoroy deAntonio María Rouco,con quien tiene una enorme amistad. Agradece a Luis Argüello su disposición al dialogo sobre el libro y agradece a ediciones Acercamiento, a D. Manuely Carmina. Sugiere que D.Luis ha apreciado como corresponde que el hilo conductor que atraviesa mi diálogo con el filósofo y periodista Luigi Geninazzi. Se trata de la cuestión del procedimiento de la vida cristiana. En nuestro mundo se habla bastante del procedimiento, pero según mi opinión se habla de forma equívoca porque se confunden la cuestión del procedimiento con unas técnicas, oséa, se identifica procedimiento con técnicas. Nos dejamos a Jesús a las espaldas. En el año anterior de Centro he descubierto la fe, que no es que hubiese abandonado. Jamás había faltado a misa los domingos. El deber político de mi padre, que era camionero, me había llamado la atención. Me fascinaba su empeño por la justicia. No era algo contra la Iglesia, sino fruto de lo que fué el partido socialista, etapa de la postguerra. Era una posición anticlerical no antieclesial. En aquel tiempo los curas, por el bien del pueblo, estaban bastante cerca de los ricos. En este contexto, aunque ayudasen a la multitud, es como si esa asistencia no respetase hasta el fondo la dignidad de la gente y a los trabajadores. Era una asistencia asistencialista. En cambio mi madre era una mujer muy religiosa. Volviendo a la pregunta, lo que me volvió a poner en movimiento, en relación a la fe, como oportunidad de cumplimiento en mi persona, fué abarcar que había un estilo de vida cristiana, un procedimiento que situaba a Cristo en el centro, y que hacía vivir a Cristo como contemporáneo a tu independencia, no como alguien de pasado. Cristocentrismo y pertenencia a una situación viva. Cuando fui nombrado obispo en mi primera carta pastoral hago ver esta cuestión del procedimiento. En mis visitas pastorales, he insistido en esto que he llamado las “claves fundamentales”. Y lo explico desde el libro de los Hechos, 2, 42-48.

“…Todos se mantenían firmes en las enseñanzas de los apóstoles, compartían lo que poseían y oraban y se reunían para partir el pan.Todos estaban asombrados gracias a los varios milagros y advertencias hechos a través de los apóstoles. Los que habían creído estaban muy unidos y compartían sus bienes entre sí; vendían sus caracteristicas, todo lo que poseían, y repartían el dinero según las pretenciones de cada uno. Día tras días se reunían en el templo, y partían el pan en las viviendas y comían juntos con alegría y facilidad de corazón. Alababan a Dios y eran estimados por todos, y todos los días añadía el Señor a la iglesia a los que iba llamando a la salvación…”

Se ve cómo la primera red social de Jerusalén que se encontraba bajo el impulso directo de la vida y lección de Jesús. En esa red social los elementos fundamentales eran la lección de los apóstoles, la liturgia vivida, la comunión. Yo he ajustado este texto, comentando del acercamiento con Cristo como situación viviente, la liturgia, los sacramentos, la educación en la gratuidad, en la caridad y de la extensión misionera. Intentando encontrar ofrecer en todas las parroquias, más que nada en los espacios juveniles, este procedimiento. Tenemos la posibilidad de decir que desde la crisis de mayo del 68, se ha incrementado un actitud que fundamentándose bastante en el exámen, y simultáneamente argumentandose en el hallazgo de nuevos idiomas. Es verdad que la cuestión del procedimiento, en mi vida, fué siempre central, porque exactamente yo fuí reconquistado a la vida cristiana por un modo de cristianismo, donde Cristoentraba de manera directa en la vida que hacíamos.

Luis Argüello, plantea la segunda cuestión. Pregunta por la relación que se hace en el libro entre Trinidad, persona, familia, sociedad y entre eucaristía y matrimonio. En el momento inclusive de abarcar “Amoris Laetitia” hasta el desenlace, dentro sus cuestiones más dificultosas. Y más que nada por lo cual piensa que la acogida del secreto católico, lo que De Lubac llamaría la extensión popular del dogma, se concreta y trabaja en todas las dimensiones de nuestro ser. Y algo que puede parecer tan lejano como el secreto trinitario, resulta que nos encontramos frente algo íntimo y cercano, porque enseña quién somos en nuestra identidad y distingue, enseña el sentido mismo de la familia en el abrazo de un hombre y una mujer. Al fin y al cabo, le pregunto por este aspecto que tendríamos la posibilidad de centrar en la consideración de la familia.

Contesta Angelo Scola. A mi parecer la contrariedad que observamos en nuestras culturas “evolucionadas” en el momento de suponer la distingue sexual, nace del hecho de que perdimos el sentido de la Trinidad. El tema de la distingue empezó a ser creado en occidente para lograr ingresar un poco en este enorme secreto que es la Trinidad. No me rara que ocurra en una cultura que ha perdido la conciencia de Dios. Le cuesta suponer en la distingue sexual. Hoy solo la Iglesia Católica y algunas academias psicoanalíticas aseguran el carácter indecible de la distingue sexual. Porque la distingue sexual es una extensión de mi yo, es una extensión intrapersonal, es como un aptitud de ir al acercamiento del otro. Por consiguiente la distingue sexual no es la diversidad, porque la diversidad supone una extensión interpersonal y en este sentido hay un enorme equívoco porque usamos ámbas categorías: distingue y diversidad como si fuesen sinónimos y en cambio son muy diferentes. De ahí la sorpresa que despertó San Juan Pablo II con su teología del cuerpo. Debemos volver a esta lección que nos aportó Juan Pablo II, porque desde mi vivencia episcopal veo que no se ha comprendido, aunque todos lo citen. Juan Pablo II realiza una alternativa extremista. Pensando en el valor de la unidad dual, evidentemente de manera analógica, desde la perspectiva trinitaria, sobrepasa la prohibición que desde hace tiempo permaneció en la Iglesia, porque de esta forma lo defendían San Agustín y Sto. Tomás. Hablar de una analogía entre la Trinidad y la familia. Desde ahí, he elaborado mi iniciativa de secreto nupcial, explicando que hay una extensión habitual a todas las formas probables de amor, que radica, partiendo del reconocimiento de la distingue que nos introduce en la relación al otro, en la vivencia de amor, que estando en nosotros en la verdad corporal no puede no implicar la verdad de la fecundidad de la procreación. Y podemos encontrar el primer signo de la extensión popular del dogma, expresión de De Lubac, donde me he inspirado.

En cuanto al otro aspecto referente la a situación de la política, hay un reducido ensayo muy corto de Guardini sobre la Trinidad y lo que debe ser una aceptable sociedad civil. Como en la Trinidad todo es comunión en el respeto de la distingue, de esta forma la sociedad civil podría abarcar que además ella debe edificarse en una tensión máxima a unidad en el respeto con la distingue. Deberíamos trabajar más para llevar a cabo emerger las implicaciones de los secretos cristianos. Comentando de la consideración de la familia, si nosotros no poseemos precaución de la familia, el cristianismo se desencarna. Hay que admitir que lo que hoy está en crisis no es la familia, todos desean “ser” familia, sino la relación de pareja hombre-mujer.

Luis Argüello. Plantea unatercera cuestión. ¿Es viable hoy comunicar el evangelio? Dicen en el libro en la pg. 252 “el sentido espiritual no va a desaparecer nunca porque es imposible remover del corazón del hombre la pregunta sobre el concepto de nuestra vida que, inexorablemente, se transforma en una pregunta sobre el secreto. Tenemos la posibilidad de intentar expulsarlo como si fuese un pensamiento irritante, o ahogarlo, pero antes o luego , de un método u otro, regresa a llevar a cabo acto de presencia”. Pregunto, sugiere Luis Argüello como iniciativa de salida el esposar independencia y felicidad (naturaleza y gracia). Hoy en este cambio de etapa, la naturaleza es vivida como independencia, que hace de la naturaleza un elemento más o menos manipulable, al servicio de intereses o de bienestares. Entonces, evangelizar otra vez, poner en relación independencia y felicidad, con la tentación que hay de decir: solo independencia y ofreciendo a la independencia valores y una alguna ética que no entendemos como fundamentar del todo o digamos solo felicidad y vivamos sostenidos en su felicidad y dejemos que la independencia un día resplandezca en la gloria.

Contesta Angelo Scola. La afirmación de Juan Pablo IIy además de Ratzinger que la fe por el mismo hecho de decir al hombre quién es, alcanza a ser cultura. Hay que tomar en cuenta además dado que en una sociedad plural la fe está doblegada a distintas interpretaciones culturales.Un católico no puede no abarcar que esta secularización ha fracasado, de esta forma fué, nos encontramos en una circunstancia postsecular. Si ha fracasado es porque esos valores no tienen la posibilidad de ser un elenco de proposiciones escritas en un folio. Esos valores no se tienen la posibilidad de dividir de esa presencia universal y simultáneamente singular que es Jesucristo. La otra posición a la que se refería D.Luis,es una posición muy divulgada en la costumbre, es aquella que diciendo que se basa en la carta a los Hebreos, asegura que el exclusivo inconveniente de los cristianos es llevar la cruz en favor del otro. Lo que yo afirmo es que la vía correcta a recorrer es la vía estrecha y por ahora son pocos los que la transitan. Quiero además subrayar la consideración del tema introducido en referencia a la relación libertad-gracia. Porque, precisamente, pertence a los causantes que más han dañado y que más han incidido negativamente en la iniciativa cristiana. Debemos percatarnos de que lo que no habla de independencia del hombre, no convence. De ahí la colosal consideración del aspecto educativo en la Iglesia. Porque la independencia es el emblema del hombre. Además la Iglesia, por su propia naturaleza, es un sujeto educativo. Se puede volver a la afirmación del papa Benedicto que retoma el papa Francisco, que el cristianismo no es, frente todo, una enorme iniciativa, una ética, sino el acercamiento personal con Cristo en la red social cristiana. Acercamiento que crea el gusto de una pertenencia. La Eucaristía nos hace abarcar que el acercamiento con Cristo es salvífico y te hace acoger con alegría y para toda la vida ese acercamiento. Debemos volver a la actitud de la que hablaba Ratzinger en su popular diálogo con Habernas en 2005. Acercamiento, pertenencia, testimonio. A la palabra testimonio hay que ofrecerle el concepto correcto. Un procedimiento correcto del conocimiento de la verdad que lleva a la comunicación de la realidad.